¡No sé estar solo! Cómo cultivar la capacidad de estar a solas

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¡No se estar solo! Cómo cultivar la capacidad de estar a solas

 

La capacidad de estar a solas con uno mismo fue considerada, por el psicoanalista Donald Winnicott (1958), como uno de los signos más importantes de la madurez emocional y un indicio de salud. Dicha capacidad es fruto de diferentes experiencias que se dan durante la infancia. Por eso es especialmente importante que, durante los primeros años de vida, se establezca un vínculo seguro entre madre e hijo, permitiéndole al niño estar a solas, aunque ella misma u otra persona esté cerca supervisando o acompañando.

¡Cuánto nos cuesta, en nuestro día a día, encontrarnos con nosotros mismos! Solemos ocupar nuestro tiempo con múltiples actividades y relaciones, adentrándonos excesivamente en las redes sociales, postergando el momento de soledad, ya que muchas veces nos atemoriza: no estamos acostumbrados a escuchar nuestra voz y acallar los ruidos del exterior, por lo que muchas veces terminamos evitándolo a toda costa, encontrando cualquier excusa.
Esta dificultad -para estar a solas- termina siendo el origen del establecimiento de relaciones de pareja fusionales o dependientes, en las cuales no se respetan los espacios individuales y en las que, los miembros, se sienten incompletos sin la presencia del otro. Estos patrones incrementan la presencia de tensiones y la posibilidad de que se generen conflictos, obstaculizando el crecimiento individual y, paradójicamente, esa misma anulación del individuo impide muchas veces la consolidación de los proyectos comunes, que dependen del aporte y el crecimiento de ambos miembros.

¿Cómo podemos cultivar la capacidad de estar a solas?

1. Realiza actividades en solitario que sean de tu agrado: Piensa en un plan y ejecútalo, por ejemplo: escuchar música, leer un libro, ver una película solo, cocinar una nueva receta (evita que las redes sociales te interrumpan). Puede que en un principio esto genere una sensación de extrañez, pero -cuando te habitúes- sentirás comodidad.

2. Meditación: Es una excelente herramienta para escuchar tus pensamientos y centrarte en el aquí y el ahora, buscando refugio en tu interior y alejándote de esos ruidos externos que entorpecen la reflexión.

3. Establece rutinas de autocuidado: Mimar y cuidar tu cuerpo es una actividad que favorecerá la conexión contigo mismo. Identifica un programa de ejercicios acorde a tus necesidades, toma una ducha caliente y lleva a cabo alguna rutina de cuidado corporal que sea de tu agrado.

4. Inicia un proceso psicoterapéutico: La psicoterapia es un espacio que favorece el autoconocimiento, además nos permite descubrir el origen de los conflictos y lograr el crecimiento interno y la independencia emocional.