TRASTORNO DE ANSIEDAD

Cuando hablamos de ansiedad nos referimos a un miedo difuso que genera malestar físico y psicológico. Aunque a veces sabemos que es lo que nos preocupa o a lo que tememos, no siempre tenemos claro por qué llegamos a sentirnos tan mal. Esta angustia nos mantiene en un estado de alerta y tensión, y suele disminuir cuando la situación temida desaparece.

Pero en ocasiones, esta angustia no merma, la preocupación se hace excesiva y persistente y se extiende a muchas otras situaciones, es allí cuando hablamos de un trastorno de ansiedad. También, puede suceder que la angustia que parecía haber disminuido, irrumpe bruscamente y alcanza su máxima expresión, presentándose un ataque de pánico o crisis de angustia. En ambos casos se genera un malestar intenso y afecta nuestra vida cotidiana.

La ansiedad es una señal de que algo no anda bien, y de no ser atendida empieza a manifestarse a través de diversas maneras.

adolescente

¿Estás angustiado la mayor parte del día?

LA ANSIEDAD PUEDE TRATARSE:

Trabajaremos contigo de forma cercana, profesional y respetuosa. Abriendo un espacio de escucha y comprensión donde puedas expresar tus emociones y angustias sin temor a ser juzgado. El objetivo es conocer el porqué de este malestar para  lograr un cambio hacia tu bienestar.

Se busca identificar los disparadores de la ansiedad así como los mecanismos que usualmente utilizas para hacer frente a la misma, con el fin de encontrar formas más adecuadas para manejar estas situaciones generadoras de estrés.

En caso de considerarse necesario, trabajaremos en equipo con un psiquiatra para poder complementar la intervención con medicación. Con el objetivo de estabilizar los síntomas y  lograr un mayor estado de equilibrio en el paciente.

SÍNTOMAS DEL TRASTORNO DE ANSIEDAD

  • Alteraciones del sueño
  • Fatigabilidad fácil
  • Tensión muscular
  • Inquietud o impaciencia
  • Ansiedad y preocupación excesiva
  • Dificultad para concentrarse
  • Irritabilidad

SÍNTOMAS DE UN ATAQUE DE PÁNICO

  • Temblor y sudoración
  • Opresión o sensación de ahogo
  • Dificultades respiratorias o sensación de ahogo
  • Palpitaciones, aumento de la frecuencia cardíaca
  • Miedo a perder el control o volverse loco
  • Miedo a morir
  • Nauseas o molestias estomacales
  • Sensación de extrañeza o irrealidad
  • Sensación de estar separado de uno mismo
  • Hormigueo o entumecimiento

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