Live Instagram: Migrar con niños

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Hace unos días fuimos invitadas por Carolina Rodríguez, fundadora del blog @chiquitosencasa a conversar sobre el proceso que viven los niños cuando migran. Ambas somos inmigrantes venezolanas y trabajamos de cerca con niños y padres que se encuentran fuera de Venezuela, Carolina acompaña desde la educación y Patricia desde la psicología. Por ello, hemos querido discutir y compartir con las familias que nos leen herramientas y recursos que les facilitarán el poder acompañar a sus hijos en este proceso que transitan.

Durante el live hablamos de las pérdidas que conlleva para un niño el salir de su país de origen y de cómo vive un proceso de duelo que podrá expresar de diferentes maneras y en diversos tiempos. La particularidad de cómo se viva este duelo dependerá, entre otras cosas, de la edad del niño, de sus características de personalidad. Nuestros hijos nos demandan contención y soporte, seguramente percibamos que nos demandan mucho más de lo usual, y es que somos su pilar fundamental, lo que se mantiene estable aun cuando todo lo demás ha cambiado.

La forma en que se viva la mudanza dentro de la familia, también influirá directamente sobre la forma en que el niño transite este proceso. No podemos obviar que cuando tomamos la decisión de migrar, como padres también vivimos un momento de mucho estrés por los retos que implica mudarse a un nuevo país. Y, al mismo tiempo transitamos un el duelo por lo que significa dejar nuestra tierra y a tantos afectos atrás. Reconocer y contactar con estos sentimientos propios, intentar buscar espacios donde compartir con quienes nos rodean (pareja, familiares, amigos) tantas emociones que vivimos, nos permitirá estar más disponibles (afectivamente) para nuestros hijos.

Carolina nos preguntaba: pero, ¿cómo se siente el niño?

Es normal que el niño muestre sentimientos de ansiedad, tristeza, nostalgia, confusión, frustración, inseguridad, e incluso abandono. Suelen ser sentimientos transitorios, que aparecen ante el gran cambio que han vivido pero que, al cabo de un tiempo, van disminuyendo. También es usual que los niños se muestren dependientes o que tengan regresiones a etapas previas: volver al pañal o al chupete, sentir angustia de separación, rechazar ir al cole, rechazar el dormir solos; son formas de volver a una etapa en la que se sentían más seguros y con mayor control, y de buscar el cuidado y protección de sus padres. 

¿Cuándo suelen aparecer estos sentimientos y comportamientos?

Conversamos también sobre lo difícil de responder a esta pregunta ya que es algo muy variable. Algunos niños muestran cambios en sus emociones o comportamiento meses antes de migrar, otros recién se han mudado e incluso algunos mucho tiempo después cuando todo parece que empieza a volver a la normalidad.

Y entonces, ¿Cómo puedo ayudarle?

Durante el rato que conversamos con @chiquitosencasa dejamos algunas recomendaciones que queremos puntualizar:

1.       Parte de ti mismo, reconoce tu propio proceso, valida tus emociones y sentimientos ante este cambio, permítete sentir con libertad.  Todo esto te dará una idea de aquello que pueden sentir tu hijo ante los cambios.

2.       Mantén en la medida de lo posible y sin ser inflexible, rutinas, horarios y hábitos. Es fundamental que el niño tenga alguna estructura que le permita sentir cierto control sobre la situación. Evita introducir cambios, ya habrá tiempo para quitar el pañal o el chupete.

3.       Llevar un juguete, un adorno de su habitación, una foto, un cuadro, algún objeto que lo haya acompañado antes. Son gestos que le brindan continuidad y seguridad.

4.       Recuérdale cómo ha resuelto anteriormente situaciones que le han resultado retadoras. Alguna situaciones que haya tenido que resolver con amigos y lo haya hecho favorablemente es un buen ejemplo. Recordar sobre su llegada a un nuevo lugar antes de la mudanza (cole, extraescolar, fiesta) también le ayudará a afrontar el cambio.

5.       Cuidate de no comparar el lugar nuevo con el anterior, criticar cualquiera de los dos países hará a tu hijo sentirse incómodo porque ambos forman parte de quién es él. Cuida las expectativas que se establecen con la mudanza.

6.       Intenta integrar costumbres, festividades y rituales del país de origen con el nuevo. ¡Celebra fiestas nuevas y no olvida las fiestas de tu país! 

7.       ¿Donde buscar apoyo? Es importantísimo construir redes. Toma tiempo pero es posible. Espacios como el colegio, el parque, la biblioteca de tu barrio, tu trabajo, son lugares de encuentro para conocer a padres y a niños en la nueva ciudad.

8.       Promueve el contacto con la familia que se encuentra lejos, a través de llamadas, cartas, dibujos, fotos, etc. 

9.       Intentar abrir espacios para escuchar y hablar de cómo se sienten con la mudanza, compartan experiencias, temores, alegrías, a través de palabras, dibujos, cuentos, canciones, películas, etc.

Cerramos este espacio recordando que cada migración es diferente. la forma en que la vive cada persona es particular. Como proceso que es, tiene altos y bajos y no se desarrolla de forma lineal. Lo fundamental es reconocer siempre nuestros sentimientos y los de los demás miembros de la familia, e intentar abrir espacios para escucharnos y compartir lo que nos pasa y sentimos. 

Si como padre encuentras señales que te hacen saber que tu hijo se siente incómodo o triste, que no logra adaptarse al gran cambio que han dado y esto se ve reflejado en cambios en su comportamiento o en su forma de ser, puede ser necesario buscar ayuda de un especialista. Recordábamos que la ayuda puede ser directamente a los padres (asesoría online o presencial), para ayudarlos a comprender lo que sucede y dotarlos de herramientas que les permitan acompañar a su hijo, o al niño (psicoterapia presencial en nuestro centro de Madrid)