impacto psicologico terremoto

Cuando la tierra se mueve, nuestro mundo interno también.

Un terremoto no solo sacude el suelo bajo nuestros pies; sacude nuestras certezas, nuestra sensación de seguridad y la rutina diaria. Ante un evento tan impactante, es completamente normal sentirse afectado y abrumado.

Aunque la vivencia de un terremoto es colectiva, no todos lo procesan psicológicamente de la misma manera. La respuesta emocional depende de tu historia de vida, tus herramientas personales, la presencia de redes de apoyo y tus vivencias previas.  

Es posible que, si contaste con suficientes recursos o apoyo para afrontar la situación, la crisis que viviste no derive en un trauma. 

¿Qué le pasó a tu organismo? 

1. La respuesta de estrés (Tu sistema de alerta activado)

Tras un sismo, el cuerpo activa su mecanismo de supervivencia. Es normal que en los días posteriores experimentes:

  • En el mundo interno: Ansiedad constante, irritabilidad, insomnio, cambios de humor o una tristeza profunda.
  • En el cuerpo: Palpitaciones, sudoración en las manos, tensión muscular, dolor de estómago o la sensación de que la respiración es agitada.

En niveles moderados, este estrés es útil: es el cuerpo preparándote para reaccionar.

2. El estado de crisis (Cuando el evento te sobrepasa) 

Hablamos de un estado de crisis cuando la respuesta de estrés es tan intensa que te desorganiza temporalmente. Puedes sentir: 

  • Dificultad para regular las emociones.
  • Confusión mental o pensamiento desorganizado.
  • La sensación abrumadora de estar “al límite” o a punto de perder el control.

3. ¿Cuándo la crisis se convierte en un proceso de trauma? 

Las estructuras de nuestro cerebro encargadas de la supervivencia pueden mantenerse hiperactivadas durante unas 4 semanas después del terremoto, aunque el tiempo es variable. Esto es una respuesta adaptativa esperable. 

Sin embargo, si las semanas pasan y el impacto del sismo sigue interfiriendo con tu vida diaria, se hace prioritario buscar ayuda para procesar lo ocurrido. En algunos de estos casos, la combinación de factores de la situación y de la persona pueden asociarse con la aparición de un trauma. El trauma es, en esencia, el efecto de una experiencia tan dolorosa o impactante que supera nuestra capacidad actual para asimilarla. 

Indicadores clave a los que prestar atención:

  • Recuerdos intrusivos: Vienen a tu mente imágenes, sonidos del terremoto o alarmas de forma involuntaria.
  • Sensación de “re-vivir” el momento: Sentir que estás atrapado en el minuto exacto del temblor.
  • Evitación constante: Esfuerzo consciente por no escuchar noticias, no hablar del tema o evitar lugares cerrados/altos por miedo.
  • Hipervigilancia permanente: Estar en alerta máxima ante cualquier ruido o movimiento mínimo de la mesa o el suelo.
  • Emociones atrapadas: Retornar continuamente a la desesperación, el miedo a una catástrofe inminente o la impotencia.

Claves para restituir tu bienestar

Pasada la emergencia inicial, la vida parece retomar su ritmo, pero el proceso interno continúa.Si estás experimentando reacciones de estrés o ansiedad moderada, estas herramientas te ayudarán a reorganizar tu cotidianeidad: 

  1. Evita la presión de “ya superarlo”: La recuperación no es lineal. No te exijas estar bien al mismo ritmo que los demás.
  2. Normaliza tus reacciones: Es esperable que un ruido fuerte o una alarma aún activen tu alerta. Es una respuesta que irá perdiendo intensidad.
  3. Mantén rutinas flexibles: Retoma tus hábitos diarios para recuperar la sensación de control, pero dándote espacio para descansar si lo necesitas.
  4. No te aisles: Sigue hablando de lo que sientes con tu entorno, aunque el tema ya no esté en las noticias.

Sin embargo, si estás atravesando un proceso de trauma, la prioridad es contar con el acompañamiento de un profesional de la salud mental. En estos casos, las recomendaciones de autocuidado son solo un apoyo secundario.

En SENS, entendemos las huellas que dejan estos momentos y sabemos que cada proceso es único. La psicoterapia ofrece un espacio seguro donde puedes reconstruir tu sensación de seguridad y bienestar a tu propio ritmo y acompañado por un profesional.

Entrada anterior
Migración y trabajo: identidad, cambios y posibilidades

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar