¿Por qué van los niños al psicólogo infantil?

0
248

Resulta difícil imaginarse a un niño pedir a sus padres ir a un psicólogo. Entonces muchos se preguntan, ¿por qué y cómo un psicólogo infantil llega a atender a estas personitas?

Un niño siente tanto cómo siente alguien no tan niño. Su malestar emocional resulta igual de importante que el de un adulto. Pero hay algo diferente. al preguntar a un adulto sobre lo que le sucede, con frecuencia obtenemos una respuesta más o menos esclarecedora. Con los niños no sucede lo mismo.

Hace unos días escuchaba a una colega comentar sorprendida sobre la capacidad que tienen los niños para expresar su sufrimiento por vías inconcebibles. Lo que hace que para los adultos que estamos a su alrededor, nos resulte casi imposible entender que la negativa de una niña a comer, pueda estar relacionada con una situación que ha sucedido en su familia meses atrás o, por ejemplo, con un conflicto relacionado con el temor a crecer y empezar a separarse de sus padres.

 Una madre consulta por su hijo de 7 años, de quien comenta que es imposible tratar. Se queja de su hijo por oponerse a todo lo que ella o sus profesores le dicen, se muestra desesperada y molesta, incluso comenta que la han llamado del cole en varias ocasiones. Luego de entrevistarnos con los padres y con su profesora, conocer al niño y tener algunas sesiones con él, encontramos elementos importantes que le han ido generando malestar. Identificamos sentimientos de rabia, tristeza y frustración que son expresados a través de una actitud de negación y oposición a cualquier intervención que provenga de figuras que resultan importantes para él. Es una de las maneras que encuentra de decirle a estas personas que se siente mal.

 Si ya hemos dicho que al hacerle una pregunta a un niño pocas veces obtenemos respuestas, entonces ¿cómo trabajamos con ellos? ¿cómo puede un psicólogo infantil ayudar a un niño?

 Así como expresan su malestar por infinidad de vías, también podemos comunicarnos con ellos de diversas maneras. Nuestra predilecta es EL JUEGO, es el lenguaje más natural para un peque, al que está acostumbrado y por tanto, podríamos decir que es su área de experticia. Otra es la EXPRESIÓN GRÁFICA, a través del dibujo podemos conocer muchísimas cosas que el niño no ha podido poner en palabras. Son lenguajes, formas de expresión que nos permiten colocarnos a su altura, comunicarnos y ayudarlos.

 Existen muchas otras vías, pero hemos querido puntualizar estas cómo diferenciadoras del trabajo del psicólogo infantil y del psicoterapeuta de niños.

En fin, dibujando, haciendo historias o dramatizando, el niño expresa fantasías, deseos, temores. Nuestra tarea es ayudarlo a ver y a comprender lo que le sucede, descubrir eso que siente o que pasa por su cabeza pero que él no conoce.

¿Y los padres? si, los padres también tienen un papel muy importante en el tratamiento del niño, de eso hablaremos en otra oportunidad.

No hay comentarios

Dejar respuesta